COMUNICADO 07/20 del 26/05

Villa Giardino, 26 de mayo de 2020

Queridas familias:


Volvemos a acercarnos en esta nueva etapa, para compartir algunos de nuestros sentimientos en este tiempo tan especial, en el que las circunstancias nos han igualado a todos.
Agradecemos de corazón los esfuerzos que siguen realizando en el acompañamiento de este nuevo modelo educativo al que todos nos vamos adaptando y - entre ensayo y error- vamos avanzando según las posibilidades de cada uno. El esfuerzo de los docentes es grande, ellos desde su casa también tienen una familia que atender… el compromiso docente es de aplaudir y reconocer, porque la escuela no se detuvo. Cerramos, sí, las puertas del edificio, pero entramos por las ventanas virtuales a sus casas y en muchas ocasiones, los docentes son contenedores de situaciones particulares que nos retrasmiten para salir al encuentro. Gracias nuevamente, ¡los niños y los adolescentes son nuestro mayor tesoro!
Este mes de mayo, cargado de acontecimientos: tiempo pascual, fiesta de las Santas, fiestas patrias y próximamente Pentecostés, queremos ponderar con un corazón inmensamente agradecido el compromiso y la colaboración que todos están haciendo para que se haga efectivo este lema que quisimos profundizar en este año: “COMPARTIR EL PAN CON TODOS”. 
En la carta anterior, nos augurábamos que la “solidaridad sea nuestro canto de acción de gracias” y verdaderamente se va viendo mucha generosidad y delicadas atenciones para salir al encuentro de las necesidades de las familias. Nosotros somos solamente administradores. Gracias al compromiso de muchos de ustedes que van haciendo su esfuerzo por cumplir con las cuotas, desde el equipo podemos ir dando más margen de becas o apoyo a quienes se van acercando con situaciones más complicadas. Es un esfuerzo grande que con menos ingresos podamos estar al día con los sueldos, especialmente aquellos que no tienen aporte del Estado, como ya sabemos: todos los docentes especiales, todos los profesores de 5to y 6to año modalidad turismo, administrativos, maestranza, y otros cargos no subvencionados. No sabemos hasta cuándo podremos hacerlo en tiempo y forma, pero reconocemos que es posible por el esfuerzo y compromiso de cada familia. Gracias también por hacernos llegar algunos víveres que fueron entregados ya a algunas familias. 
Todo ello pone de manifiesto la confianza mutua, creer en el otro, descubrir que podemos hacer realidad el acompañarnos y gestar una sociedad más solidaria, aunque también sabemos de las voces que desacreditan esfuerzos y no pueden ver sino desde la desconfianza y el egoísmo. Es una tendencia que todos llevamos  dentro nuestro y que cuando la vamos venciendo nos va haciendo siempre más libres y capaces de empatía. No nos desanimemos, no temamos, nos tenemos, estamos para ayudarnos.
Jesús nos dejó su Espíritu, el mismo que a Él le permitió descubrir en su realidad concreta la presencia del Padre, su voluntad, su amor por cada una de sus creaturas, el mismo Espíritu que lo llevó a confiar en la noche de la pasión, y lo sostuvo en la cruz. No nos dejó huérfanos, nos deja su Espíritu que viene a enseñarnos a vivir como hermanos, a confirmar nuestra esperanza, a sostenernos en la prueba, a embellecer nuestras relaciones, a apaciguar nuestros corazones… Este Pentecostés tenga un espacio en nuestras familias, en cada uno y dejemos que su Presencia nos llene y transforme  aquello que aún no nos hace parecidos a Jesús.  Este presente incierto y complicado, marcado por el dolor de tantas muertes, sea la ocasión que permita a Dios obrar la novedad que quiere gestar en nuestra comunidad y en el mundo. Ven Espíritu Santo y enciende en nosotros un rayo de tu luz!